Tropezar con la misma piedra es un defecto que tenemos los seres humanos, puede que parezca facil decir "yo nunca lo hare". Yo solía decir eso, hasta que ves la maldita preciosa piedra y piensas que si esta vez vas con cuidado no te hara daño, pero vuelves a caer, volviendo a abrir la postilla que protegia la herida que aquella misma piedra habia dejado en otra ocasión. La diferencia es que ahora escuece más, duele más no solo por el hecho de volver a abrir la herida que practicamente estaba curada, sino por el hecho de que te ves como un idiota ante la piedra que una vez te hizo daño, pero creias que habias aprendido y que ahora eras mas listo que ella, y te ves tan ingenuo ante sus encantos, tan perfecta como siempre y te preguntas como una piedra, la cual aparentemente es igual a las demás, para ti es diferente, y por qué a ti? Porque vuelvo a caer.
Pero es tu piedra y para ti es diferente a las demás, tiene algo que las demás no tienen, algo que te hace desear llevartela a casa, guardarla como el más preciado tesoro, cuidarla y protegerla como a un bebe recien nacido y harias lo que fuera por esa maldita piedra.
Esto es algo con lo que tenemos que convivir los seres humanos, nosotros que somos tan inteligentes y superiores nos rendimos ante los encantos de una diminuta piedra, la cual pone nuestro mundo patas arriba cada vez que tropezamos con ella. Pero nunca aprenderemos y seguiremos tropezando con esa y muchas piedras mas, pero asi es el camino de la vida y de cada caida nos levantaremos y tendremos que aprender a hacerlo; levantarnos y seguir adelante, porque por muy complicado que sea el camino, al final encontraremos nuestra verdadera piedra, la cual no nos dificultara el camino, por el contrario nos ayudara a atravesar todas las adversidades de la vida.
jueves, 7 de agosto de 2014
Camino.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario